sábado, 24 de agosto del 2019

Desmoralización

11:29 am
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La República Bolivariana de Venezuela, dueña de sus recursos, obtiene un ingreso al intercambiar esos productos en el mercado mundial; internamente incrementa su poder nacional al usar la renta para apalancar procesos de desarrollo que fortalezcan el producto social. Esta acción estratégica se sustrae a la lógica global de maximización de la ganancia.

Sustraída a ese dominio, Venezuela desestructura el capital global aprovechando sus vulnerabilidades. Los globalistas aseguran que lo singular de las relaciones económicas venezolanas, a pesar de tener su origen en el extraordinario flujo de recursos recibido a través del negocio petrolero, es una remuneración sin contrapartida de esfuerzo productivo, no es un valor (Baptista).

La causa de la relación inversamente proporcional entre los precios, ingresos y el aumento de la desigualdad, debería buscarse en la falta de control contable eficaz. Pregúntenles a SamsungApple u otra trasnacional, incluyendo Polar, si su aumento de productividad e ingreso se va por una letrina invisible o efectivamente ejercen controles férreos sobre ésta y sus finanzas.

Satanizan la decisión política de Chávez al predicar de una ganancia parasitaria, no producida por el esfuerzo calvinista. Preguntamos ¿Qué pensarán los trabajadores de Pdvsa? ¿Será que ellos no realizan ningún esfuerzo cuando industrializan el petróleo?

Esta corporatocracia mundial y sus gusanos nacionales no le perdonan haber potenciado la integración y recuperación nacional, ni usado la energía como palanca para la integración de América Bolivariana. Tampoco haber recuperado el ingreso petrolero, ni resistir el intento de saqueo de Pdvsa, destruida sin nadie elaborar un informe de seguridad y defensa nacional que impidiera su demolición.

Frente a la creencia difundida por estos traidores de privilegiar lo privado vs lo público, es necesario decir a los venezolanos: ningún Mendoza ni Rockefeller es más rico que cualquier venezolano nacido aquí. Magistral jugada del Libertador contra la avaricia de los Imperialistas de la época quienes creían ser únicos dueños.

Debemos alzar nuestra voz, mantenernos altivos: no permitir que desgeopoliticen a la República Bolivariana de Venezuela. Somos el centro del conflicto mundial y tenemos con qué batallar en condiciones favorables y además vencer.

Por: María Alejandra Díaz

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