viernes, 13 de diciembre del 2019

El síndrome Fullop

4:50 pm
282
0

Luego de más de un cuarto de siglo sin venir a Venezuela, la ex miss y actriz Catherine Fullop ha estado dando de qué hablar con lo que muy bien pudiera definirse el más reciente rosario de torpezas y desatinos de una vocera de la oposición, a través de opiniones destempladas vertidas por ella en medios de comunicación y redes sociales de la Argentina, país donde radica desde que abandonó suelo venezolano hace ya casi tres décadas.

Desde allá sorprende afirmando que le urge que se restituyan las siete estrellas del pabellón nacional venezolano, y se redirija hacia la derecha el caballo del escudo. Que le pongan más ensalada a la reina pepiada y más aceitunas a las hallacas, entre otras solicitudes que hace en tono enérgico, casi épico.

Pero lo pide justo al salir de la oficina donde tramita la nacionalización argentina, país del cual no conoce ni su historia ni las noticias que están más allá de la sección de sociales, aunque sea por encimita, como para no cometer la imprudencia de llamar fascistas a los judíos en el país con la colonia más grande de judíos en el continente, lo que terminó costándole que le rechazaran la ansiada nacionalidad que solicitaba.

Textualmente escribió: “¿Por qué crees que Hitler sobrevivió? ¿Porque lo hizo todo solito?… No, porque los judíos eran peores. Los más torturadores dentro de los campos de concentración, eran los “sapos”, los propios judíos que torturaban a su propia gente. Lo mismo que está pasando en Venezuela”.

Como toda la oposición, entiende la política como un vulgar ejercicio de mentiras y falsedades dichas con la mayor convicción, a costa de dejar en evidencia la supina ignorancia de quienes optan por ese método para tratar de hacerse del poder a cómo dé lugar.

A ese “arte” de mentir arbitraria y desfachatadamente tratando de hacer una gracia aunque le salgan solo morisquetas, bien podría denominársele “Síndrome de la Miss Venezolana”, o “Síndrome Fullop”, a secas.

Algo así como lo que padece la alta comisionada de la Organización de Naciones Unidas para los Derechos Humanos cuando redacta informes guiada solamente por lo que dice la gente que a ella le cae mejor, sin importar las pruebas o los testimonios de gente mutilada por la acción del fascismo que ella necesita ocultar.

Bachelet tiene ese síndrome. Y lo peor es que lo sabe.

Por: Alberto Aranguibel

Se el primero en comentar

9 + 1 =

WhatsApp chat