jueves, 17 de enero del 2019

Festejos La Marquesa “celebra la vida”

12:50 pm
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Ernestina Herrera .- Para Francis Violo lo más importante del trabajo que realiza Festejos La Marquesa es que “celebramos la vida”, cuenta que cuando alguien llega buscando sus servicios para organizar algo tan significativo como un matrimonio, unos quinces años o cualquier otro evento, ellos se llenan de todo lo que acompaña la personalidad de quien junto con su familia preside tal celebración.

Festejos La Marquesa cumple cuarenta años de fundada y en la actualidad es una empresa que tiene en Francis la conducción fundamental, pero es esencialmente una empresa familiar fundada por su padre, Miguel Violo, quien procedente de Italia, llegó a Venezuela, primero a Caracas, donde a los 14 años se inició en el trabajo de hotelería, después se vino a Maturín y al casarse con su esposa Clara, comenzaron el trabajo en la agencia de festejos.

Francis dice que su padre siempre fue y sigue siendo un extraordinario cocinero. El matrimonio se dividió el trabajo dentro de la agencia, y su madre, entonces, adquirió como destreza dentro de la agencia, todo lo relacionado con la mantelería. Desde el principio, Festejos La Marquesa ha tenido como propósito invadir el mercado oriental, pero lo característico es ese empuje familiar que le han puesto.Llegó un momento que las directrices las dio el hermano de Francis, Gregory, pero en realidad ella reconoce que el trabajo es muy duro: Se trabaja de domingo a domingo.

Cuando se termina de montar un evento inmediatamente viene el día lunes, surgen otras exigencias y se comienza a montar el otro evento, hasta tres o cuatro en un solo día. Después de estar Gregory por 18 años encargado, Francis asume junto a su esposo la conducción de la empresa.

La entrega total ha caracterizado la actividad dentro de Festejos La Marquesa en estos cuarenta años, Francis está en algunos momentos detrás de bastidores, otras tiene que salir tal cual como esté al centro de la propia celebración para chequear y dirigir, y se dio el caso en el evento que su hija de apenas tiene 16 años se incorporó a una de las estaciones de comida.

Un trabajo hermoso
Francis Violo disfruta su trabajo, desde el momento en que se planifica hasta la forma y la manera como se ejecuta, lo señala como un trabajo hermosísimo y asegura que “estamos bendecidos por Dios al tener la suerte de celebrar junto con nuestros clientes, sin duda celebrar la vida, de allí parte la fortaleza de la Casa de festejos.

Manifiesta que han pasado todos por muchos acontecimientos, su padre al llegar a Venezuela comenzó a operar en un hotel en La Guaira, luego al llegar a Maturín en el famoso Hotel Cacique, siempre han sido innovadores, fueron ellos los que impusieron los manteles largos. Hubo un momento de mucho florecimiento de la actividad cuando la dinámica petrolera se desarrolló, hoy cuando hay un descenso de la labor, ellos pueden decir con propiedad que “al venezolano le gusta celebrar y no importa la crisis, así lo hace”, y por ello se amoldan a las particularidades económicas de cada cliente. Asegura que se siguen manteniendo las fiestas temáticas con diferentes estaciones.

Contó que un día un cliente de un matrimonio, dadas las personalidades de distintas nacionalidades que acompañaban a los novios, pidió una estación mexicana, una italiana, una peruana y hasta una cubana, ésta última nunca la habían hecho, investigó y al final recibió la felicitación del cliente.