jueves, 14 de noviembre del 2019

La crisis eléctrica obliga a los zulianos a “migrar” a Caracas

10:52 am
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Caracas se volvió “otro mundo” para quienes habitan en el interior del país, principalmente para los ciudadanos del Zulia, quienes en su afán de escapar de la crisis eléctrica regional migran a la ciudad capital, a más de 700 kilómetros de Maracaibo.

Para muchos de los zulianos, irse a Caracas se siente como migrar a otro país, no por el hecho de ser la capital sino por tener que partir de su ciudad natal.

Paola Villalobos, tiene aproximadamente tres meses viviendo en Caracas, se mudó huyendo de la crisis eléctrica que se agudizó luego del apagón nacional durante el pasado marzo.

En el caso de la mitad del estado Zulia, desde hace seis meses, se presentan “interrupciones eléctricas programadas” que se extienden durante 12 horas pero a veces se prolongan por 18 o 20. Producto de esto, los servicios públicos como el gas doméstico y el agua potable, colapsan; fallan las líneas telefónicas, los semáforos no funcionan, no hay conexión a internet y realizar pagos electrónicos se complica.

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En Caracas “el deterioro del país se siente un poco menos”, afirma Paola, quien se dedica a la administración de cuentas empresariales en redes sociales.

El calor no ayuda

En un día normal en el Zulia hay 35 grados centígrados y cuando no hay electricidad el no poder encender el aire acondicionado o los ventiladores se torna desesperante.

La cotidianidad para los zulianos resulta tortuosa, es por ello que muchos de los ciudadanos han optado por movilizarse temporal o definitivamente a Caracas, atraída por un mejor clima y servicios públicos en mejor estado. En el caso de Paola, encontró un lugar con un suministro de agua constante, productos más económicos y electricidad ininterrumpida la mayoría del tiempo.

Caracas también fue afectada por apagones prolongados durante días, sin embargo, hay cajeros automáticos que dispensan efectivo lo que resulta una normalidad atípica para los zulianos, cuyas ciudades son, en exceso, afectadas por los apagones y la escasez.

En cuanto al suministro de gasolina, Paola se acostumbró a madrugar en las colas para verter solo 30 litros.

“Hoy estoy trabajando y puedo continuar con mi vida. Veo Caracas como otro mundo. No figo que no la están llevando mal acá, pero comparado con el interior de Venezuela, Caracas sigue estando dentro de una burbuja”, afirma.

Es una movilización numerosa

Zulia es el estado más poblado de los 23 que conforman el territorio nacional y, por mucho, el que más ha padecido la crisis nacional.

Actualmente, no hay cifras que registren la migración interna por lo que dar con este número es un tanto engorroso. Organismos como el Instituto Nacional de Estadística; el Sistema Autónomo de Identificación, Migración y Extranjería; los terminales aéreos o terrestres solo manejan números en épocas vacacionales. Sin embargo, investigadores particulares afirman que la mudanza masiva e los zulianos a otros estados venezolanos producto de la crisis eléctrica es una realidad tangible.

Para la socióloga Claudia Vargas “esas migraciones son cada vez más frecuentes”, puesto que, al igual que las migraciones externas que se han llevado a las de 4.7 millones de venezolanos “la movilización se da por mejorar las condiciones básicas de vida”.

Para Vargas, esto se trata de un fenómeno demográfico “nuevo” en el país debido a que “la gente siempre se ha movido en Venezuela, pero por razones distintas a las de ahora, como por estudios, cambio o traslado de empleo, no para sobrevivir o tener acceso a servicios básicos. Eso es nuevo”, explica.

El sistema de salud también es un incentivo

Zulia, es, por mucho, el estado más afectado por los continuos apagones en Venezuela. Según el Comité de Afectados por los Apagones, aquí se han producido 26.509 fallas eléctricas. En segundo lugar está Táchira con más de 2 mil, es decir, 24 mil menos.

Este estado depende del “Guri” mediante un sistema interconectado cuyas líneas de transmisión presentan averías y sobrecargas constantes.

Según las autoridades estatales y nacionales, las 13 plantas generadoras en Zulia no superan la producción de 130 megabatios, lo que representa un 5 % de energía más 3,7 millones de habitantes, algo parecido a la cantidad generada en la década de los 60.

Las fallas eléctricas, de las que no escapa la calidad de los servicios sanitarios en extremo deficientes, hace que aumenten las migraciones internas.

Hay casos de pacientes oncológicos como Evelyne Lampe, quien vivió un corte eléctrico de 30 segundos durante su más reciente operación, esto ocurrió en el Centro Diagnóstico Integral y el doctor ya le había hecho una incisión en el pecho cuando el quirófano quedó en tinieblas.

“Maracaibo se acabó, no sé qué pasó. Salí corriendo de allí”, dice hoy en Caracas menos convaleciente. “Mis hijos lloraban todos los días por el calor invivible que hay en Zulia. Aquí en Caracas no pasa nada. He podido dormir de nuevo”, dice.

Mejoría a “corto plazo”

Luego de seis meses del apagón nacional, gobernantes regionales y nacionales hicieron creer que la crisis eléctrica en Zulia estaba por acabarse. Omar Pietro, gobernador del estado, declaró hacia finales de agosto que “el esquema de iluminación de carga se eliminaría por completo la semana siguiente”, sin embargo, al día siguiente afirmó que ese anuncio era competencia de Nicolás Maduro.

A medios de octubre, los cortes eléctricos durante 12 horas o más, persisten en el estado Zulia.

El gobierno regional tienen sus esperanzas puestas en los trabajos de recuperación de tres turbinas de Termozulia, un complejo termoeléctrico inaugurado por Hugo Chávez y que nunca operó de manera continúa o satisfactoria. También se apuesta por la reconexíón de líneas lacustres que garanticen la transmisión de energía a la costa occidental del Lago de Maracaibo y la Guajira desde el Guri.

“Comenzando de cero”

“No tenemos fecha de regreso. Es  increíble, pero con la situación actual de falta de luz y agua, es imposible regresar”, afirma un joven llamado Alfonso, hijo de una paciente oncológica. Por su parte, Karem González, dice estar “desilusionada” ante la sola idea de tener que volver a Maracaibo puesto que considera que su ciudad natal no mejorará.

Esta situación ha provocado en esta nueva ola de migrantes internos el temor a que lo que está pasando en Zulia se propague al resto del país.

“Estoy comenzando una vida de cero. Aunque no me fui del país, se siente como si lo hubiera hecho”, cuenta González.

Con información de BBC Mundo.

Por: Elly Hernández / @Elly.hernandezs

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