jueves, 20 de febrero del 2020

MI JANOKO

11:59 am
0

Nunca me pasó por la cabeza tener una casa en Tucupita pero desde hace cuatro años, cuando los pueblos de Delta Amacuro recibieron con tanto cariño a Larissa, “Mi Janoko” se convirtió en nuestro segundo hogar y en su caso casi apuesto que el primero. En sus palabras: “Nadie decide donde nacer pero si es posible por quien luchar” y ella resolvió entregarse por esa tierra mágica que a sus puertas el propio Colon denominó “el paraíso terrenal”.

Cuando Larissa está allí, “Mi Janoko” rebosa de gente y actividad. Sin cita ni remilgos, los deltanos tocan el portón y abierto ingresan con la confianza que se les atenderá como familia. Hombres y mujeres de cualquier edad, niños que se convierten en ahijados, criollos y waraos, llenan cada rincón y a veces esperan sentados en las jardineras que la ‘India blanca”, como la llaman en los caños, salga a abrazarlos y a compartir con ellos de igual a igual.

Así fue el pasado sábado. En un encuentro de “traje”, un centenar de dirigentes de la oposición deltana se reunióen “MiJanoko” para disfrutar de las hallacas que con mucho cariño hicieron unas, la ensalada de gallina que aportaron otras, el pernil que entre varios compraron, el arroz con pasitas que cocinó la anfitriona y hasta la torta de piña. Guarapita y Pampero para animarse y una que otro roncito mejor que en una mesa tenían encaletado. Fueron horas de pasarse la mano,  recordar episodios que vivieron juntos en los últimos meses,  refrescar experiencias, buenos ratos y uno que otro susto.

Se habló de los suyos que se han marchado a Trinidad, del Petro que tiene a la gente alborotada y a los especuladores como locos aumentando los precios, de las colas de la gasolina, de los tiempos de antes cuando los “reales rendían” y en diciembre se pintaba la casa, compraban los estrenos, juguetes pa’ los muchachos y ponían full la nevera.

Todos sin excepción, con los sueños intactos y la voluntad firme de continuar esforzándose por un mejor mañana. Preguntando si, una y otra vez: “¿Qué va a pasar? ¿Saldremos de esta?”.  Y la respuesta repetida hasta el cansancio: “Lo que suceda dependerá de nosotros, de nuestra capacidad de estar unidos. Si así fuese, Venezuela será otra”.

En la mañana del domingo, tras salir de misa en la bella Catedral de la Divina Pastora, veo que JesúsSeguía de Datincorp me remitió su último estudio “Cohesión País: Venezuela, Diciembre 2019”. Jesús es un tipo brillante pero el informe lleno de cuadros y graficas no dice nada que no haya escuchado la noche anterior: que la mayor crisis es la económica; que la cosa empeora; que no se quiere confrontación; que son más los insatisfechos con el gobierno; que si hay un nuevo CNE la gente votaría en unas eventuales elecciones; que la mayoría lo haría  por la oposición; que el PSUV todavía tiene su gentecita y que los adecos encabezan las preferencias de los que adversan al régimen.

Ya está aquí el 2020 que no duden será de definiciones y desde las primeras de cambio habrá que fajarse en procura de “salir de esta” dramática situación. Dios quiera que en paz, que sea en paz. 

Por Luis Eduardo Martínez 

Únete a nuestras redes: 

Whatsapp https://chat.whatsapp.com/C921iXjBrpBLm4x7Xw4u47

Facebook https://facebook.com/elperiodicodemonagas/

Instagram https://instagram.com/elperiodicodemonagas/

Twitter https://twitter.com/elPeriodicoDM

Telegram https://t.me/Elperiodicodemonagas

Síguenos en las redes sociales

Se el primero en comentar

86 + = 96

WhatsApp Únete a nuestro WhatsApp