sábado, 24 de agosto del 2019

No se puede difamar impunemente

2:49 pm
93
0
Compartir

No se puede difamar impunemente, pero lo hacen y muchas difamaciones quedan sin condenas.

En otra época los delitos contra el honor se reservaban a la acción privada del duelo. Era un combate concertado entre dos personas, con previa determinación de lugar y tiempo, d armas y de padrinazgo para una reparación de honor.

Se consideraba un delito contra la administración de justicia. Otros decían que era un delito contra la paz y el orden público o contra las personas. Lo cierto es que mucho se ha discutido sobre el carácter delictivo del duelo y hay quienes defendieron su utilidad en cuanto servía de freno para los difamadores.

Todos tienen el derecho a expresarse, de informar y recibir informaciones, pero quien haga uso del derecho de expresión asume plena responsabilidad por lo que dice. Ningún derecho es absoluto; por supuesto, esto no significa que dejemos de criticar y de reclamar, sobre todo los errores de los gobernantes o contra la corrupción, entre otras cosas de la discusión pública.

Hoy cualquiera es víctima de la palabra ultrajante, la que deshonra y la que desacredita; o la que expone al desprecio o al odio público, como la mentira infamativa cuando ataca a una persona llamándola “corrupta”, “terrorista” o “narcotraficante”.

Se trata de una dinámica orientada al odio a través de medios identificados con ese “macartismo” moderno que impone como método la infamia agravada por la publicidad.

Cuando la difamación es perpetrada por el medio, o por el periodista o comunicador, el difamado corre el riesgo de convertirse en “enemigo de la libertad de expresión” si ejerce acciones judiciales.

No hay que tener miedo a esa idea extorsiva que han pretendido implantar para sacralizar la información preparada con malicia o que no sea veraz.

Hace tiempo que no se permite el anonimato, por lo que siempre habrá un responsable de la información si ella no es veraz. La veracidad no precisa de la certeza absoluta sino del cumplimiento de un deber de diligencia en la comprobación razonable de la información.

Una noticia falsa, hiriente e incisiva, destroza la honra o cualquier reputación. Toda persona tiene derecho a la protección de su honor, vida privada, intimidad, propia imagen y
confidencialidad. Esto lo expresa la Constitución bolivariana. Y el Código Penal lo que quiere decirnos con el 442 es una cosa importante: no se puede difamar impunemente.

Por: Beltrán Haddad

Compartir

Se el primero en comentar

7 + 2 =

WP2Social Auto Publish Powered By : XYZScripts.com
WhatsApp chat