sábado, 20 de julio del 2019

23 de Febrero

8:50 pm
249
0
Compartir

Febrero suma dos revueltas, una civil, otra militar, que sacudieron a Venezuela en el pasado reciente.

En la madrugada del lunes 27, en el no tan lejano 1989, usuarios del transporte en Guarenas protestaron por el alza del pasaje que dueños de unidades pretendían imponer. En poco los reclamos se extendieron y con una rapidez que obliga a pensar que no eran nada espontáneos devinieron en una ola de vandalismo y saqueos que se extendió por varios días, acumulando muertos y millonarias pérdidas materiales.

Tres añosmás tarde, el martes 4 de 1992, apenas pasada la medianoche, unos dos mil soldados –al frente cinco tenientes coroneles del ejercito- se alzaron en armas atacando con todo el poder de fuego que disponían a la residencia presidencial La Casona –donde solo se encontraban la entonces primera dama Blanca de Pérez, sus hijas y nietos- y los Palacios de Miraflores y Blanco para capturado y quizás asesinado Carlos AndrésPérez, derrocado el gobierno legítimo de la República, instalarse como nuevos mandatarios del país.

El 27 de Febrero hizo imposible la implementación de un conjunto de medidas que el gobierno recién electo adelantaría  para adentrarnos en la modernidad y el 4 nos retrocedió a la barbarie de décadas atrás, reviviendo el fantasma del “gendarme necesario” sobre el que teorizó Laureano Vallenilla Lanz. Una y otra fecha fueron golpes a la civilidad que nos condujeron a la tragedia que hoy azota a Venezuela.

El próximo sábado, 23 de Febrero, cambiará la suerte y en los tiempos venideros conmemoraremos la jornada en la cual centenares de miles de venezolanos de toda edad iniciamos la etapa final del rescate de la democracia y la reconstrucción de la nación.

Ya somos un millón los que nos hemos alistado en https://www.voluntariosxvenezuela.com/ para ser coprotagonistas en Venezuela y fuera de ella de una acción de solidaridad sin precedentes en el mundo. El ingreso de la ayuda humanitaria que decenas de países amigos acumulan en nuestras fronteras es solo el primer paso y procura atacar el drama de la población más vulnerable. Es una oportunidad de esforzarnos juntos, de la mano, sin diferencias de ninguna naturaleza y eso incluye a sectores de las Fuerzas Armadas que también sufren, ellos y sus familias, de las carencias que la corrupción y la incapacidad de quienes usurpan el poder han generalizado.

Por: Luis Eduardo Martínez 

Compartir

Se el primero en comentar

+ 18 = 24

WP2Social Auto Publish Powered By : XYZScripts.com