jueves, 17 de enero del 2019

El muro de la discordia

2:53 pm
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Por: Jorge Sayegh

Donald Trump hizo su primera “alocución a la nación”. Una herramienta que tienen los presidentes de Gringolandia cuando deben comunicar algún tema delicado y de gran interés para el país. No suelen tratar temas de política doméstica partidista, sin embargo, tanto Obama como Trump se han dirigido a la nación para quejarse del partido político de la oposición. Curiosamente, sobre el mismo tema: inmigración ilegal y seguridad fronteriza.

Obama reivindicó el valor humano y laboral de los inmigrantes, incluso los ilegales e informó que entre su gobierno y el de Bush se había reducido el ingreso furtivo de indocumentados a un mínimo histórico. Humanizó el problema mencionando a Astrid Silva, una niña mexicana que había llegado a los 4 años y representaba un ejemplo de superación. Insistió en deportar a los criminales y regularizar a los honestos. Terminó pidiéndole a la mayoría republicana del Congreso trabajar en equipo para redactar una ley que regularizara a los imigrantes honrados y trabajadores de Estados Unidos.

Trump en cambio agitó la bandera falsa del miedo injustificado. Alegó una crisis fronteriza inexistente que amenaza la seguridad de Estados Unidos. Aseguró que sin la construcción de una barrera física descomunal no se impediría el ingreso de maleantes, drogas y terroristas. “Humanizó” a los inmigrantes ilegales mencionando 3 asesinatos horrorosos cometidos por indocumentados, a pesar de que, proporcionalmente hablando, los nacidos en el país cometen más homicidios, crímenes y delitos. Y acusó a los demócratas de mantener el gobierno parcialmente inactivo para no darle los 5 “millarditos” que pide, a pesar de que originalmente él había jurado públicamente aceptar la responsabilidad por cerrar el gobierno y de que los demócrátas ya le han aprobado un “millardito” y pico para reactivarlo y comenzar las discusiones serias sobre la seguridad fronteriza e inmigración, pero en base a hechos, no caprichos.

Sea Ud. El juez.