sábado, 16 de febrero del 2019

Operation Uphold Democracy

4:11 pm
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Con quienes me encuentro inevitablemente preguntan cómo será la caída del régimen y a la par cuando.

A la segunda respondo con sinceridad no sé con exactitud pero todo indica es inminente.

Muchos de mis interlocutores recuerdan el final de dictaduras de variado pelo en búsqueda de aproximaciones a la conclusión de la pesadilla que padecemos:

¿Se parecerá a lade Noriega que horas antes de la invasión americana en medio de una borrachera juraba que jamás se produciría para terminar rindiéndose?

¿O como la intervención estadounidense en Granada que se saldó en pocas horas, a pesar de la presencia de soldados cubanos que sin excepción se entregaron?

¿Similar a la de Hussein que terminó en la horca y que a decir del agente del FBI al que se asignó para interrogarle, no creyó que EEUU invadiría su país, pero mantuvo en secreto que no tenía armas de destrucción masiva por miedo a Irán?

¿Igual que Allende a quien le atribuyen la frase “Donde está Augusto” cuando las tropas al mando del hasta la noche anterior fiel Pinochet bombardeaban la Moneda?

¿Al calco de Ceaucescu y su esposa Elena,  ejecutados apenas horas después que fue evacuado de un mitin convocado por el Partido Comunista Rumano en el cual fue abucheado por sus propios simpatizantes?

Para decepción de los que se emocionan con el hipotético desembarco de los marines –que en verdad es una opción si bien no la mas inmediata-respondo que en mi opinión todo terminará en lo que Oppenhaimer ha llamado “un aterrizaje suave” en el cual el alto mando le saca las cuentas a Maduro y le demuestra que la combinación de rechazo de la casi totalidad de los venezolanos y la presión externa no le deja ningún chance y que lo sensato es como Pérez Jiménez pegar la carrera. Claro, para que esto sea así nos corresponde a los que queremos una Venezuela distinta seguir en calle y no desmayar en la lucha.

Cuando me insisten en un final marcado por el arribo de ejércitos armados, lo que pudiera activarse si los jerarcas del régimen se ponen brutos, pronostico que entonces presenciaríamos una réplica exacta de  “Operation Uphold Democracy”: tras meses de tira y encoje con el gobierno de Rauol Cedras, violador de derechos humanos, causante de la más grave de las crisis económicas en la historia de Haití, los Estados Unidos lideraron una fuerza multinacional que al principio solo mostró los dientes. Cuando los generales se plantaron en que no renunciarían y repelerían cualquier intento de ocuparles, decenas de aviones cargados de soldados despegaron de Fort Bragg, en Carolina del Norte. Cuentan que anunciado el inicio de la OperaciónDefender la Democracia, los jefes del régimen se repartieron entre el puerto y el aeropuerto de Puerto Príncipe para combatir a los invasores. A la hora de vuelo, cuando vieron que la cosa iba en serio, regresaron a un salón donde se encontraba el expresidente Carter y firmaron casi sin ver un acuerdo que les permitió minutos después abandonar el país. Cuando los marines aterrizaron no quedaba un solo jerarca en la Isla. Hoy Cedras atiende un pequeño negocio de venta de colores en Panamá.

Por cierto, algunos me han hablado de la manera en que terminóMuamar el Gadafipero es tan vergonzosa que prefiero no recordarla.

Por: Luis Eduardo Martínez Hidalgo

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