lunes, 03 de agosto del 2020

Sudan

11:33 am
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Hace pocas horas, la oposición civil sudanesa y los militares que el pasado 11 de abril derrocaron al presidente Omar al Bashir, suscribieron en presencia de numerosos garantes extranjeros, los protocolos que establecen las pautas por la cual se regirá el país hasta la celebración de elecciones con probadas garantías.

 

Sudan, un país ubicado en el noreste africano, con poco más de 43 millones de habitantes y una superficie de casi el doble de la que ocupa Venezuela, padeció durante 30 años al régimen deBashir y del Partido del Congreso que elecciones fraudulentas por medio copó todas las instancias gubernamentales; para muestra la últimaelección presidencial, en el 2005, lo invistió presidente con el 94.5 % de los votos válidos emitidos. Encarcelado hoy, espera junto a numerosos compinches, juicio ante la Corte Penal Internacional entre otros cargos por crímenes de guerra y contra la humanidad, asesinato y tortura a líderes políticos y por millones y millones de dólares robados del tesoro nacional.

El  proceso de transición, que acordaron civiles y militares,será de 3 años y 3 meses para en este lapso atender la emergencia humanitaria, recuperar la economía, reconstruir la institucionalidad y garantizar la conformación de instancias electorales que aseguren transparencia en venideros procesos electorales y durante ese periodo compartirán el poder, precisando que durante 3 décadaslas fuerzas armadas fueron el principal soporte de Bashir.

Durante la transición gobernará un Consejo de Ministros y el Consejo Legislativo, con un máximo de 300 parlamentarios y un mínimo de un 40% de representación femenina, será indisoluble y asumirá sus funciones en un plazo de 90 días desde la firma de los protocolos. En cuanto a la composición,  el 67% serán elegidos por las opositoras Fuerzas de la Libertad y el Cambio y el 33% restante serán fruto de un consenso entre la plataforma opositora y el Consejo Soberano donde están los militares representados. El Consejo Supremo de Justicia sustituirá a la Comisión Nacional del Servicio Judicial del anterior régimen y elegirá al presidente y los miembros del Tribunal Constitucional, al jefe de la Justicia y sus subordinados, y al fiscal general.

Los sudaneses lloran sus muertos que cayeron en la lucha contra Bashir y celebran jubilosos la liberación de numerosos presos políticos, mientras adelantan un ejemplo de Realpolitik que bien pudiera abrirle el entendimiento a tanto loco que en Venezuela anda suelto –aunque los peores son los que desde afuera pretenden imponerle pautas a los que nos fajamos adentro-

Realpolitik –o política de realidades-es un término usado por vez primera en el siglo XIX por la burocracia germana y proclama una práctica de la política centrada en el entendimiento de las relaciones de fuerzas y la prosecución del interés nacional. A propósito,  conversando con un empresario amigo hace poco, me contó que una de nuestras bravas diputadas que se vio obligada a exiliarse le confesó, palabras más, palabras menos: “nosotros no tenemos la fuerza para por la fuerza salir de Maduro” lo que es una verdad de Perogrullo.

Por cierto, cuando se hace Realpolitik las pasiones, el deseo de revancha, los resentimientos, deben quedar atrás.

Sin querer ser despectivo porque hace tiempo aprendí que el color de la piel no hace distinciones, creo que los negritos sudaneses tienen mucho que enseñar a tanto sifrinito, blanquito, catirito, riquito venido a menos, que no pasan de Plaza Venezuela y creen que el interior es “monte y culebra” que pretenden imponer al pueblo llano una tragedia que debemos y podemos evitar.

Por: Luis Eduardo Martínez

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